Junio: un mes dedicado al Sagrado Corazón de Jesús

Fecha: 31 de mayo de 2024

En la Iglesia Católica, el mes de junio está dedicado al Sagrado Corazón, una devoción que nos recuerda el amor fiel e incondicional de Cristo por la humanidad. Esta práctica se remonta a los primeros seguidores de Jesús, quienes meditaban sobre su costado y corazón abiertos, como símbolo de su inmenso amor y sacrificio.

Pero sin duda, la devoción al Corazón de Jesús tomó fuerza 16 de junio del año 1675,  con la aparición de Nuestro Señor a Santa Margarita María de Alacoque, en Francia. Durante esta revelación, Cristo le mostró su corazón rodeado de llamas de amor, coronado de espinas y con una herida abierta de la que brotaba sangre, y de la cual también emergía una cruz. «He aquí el Corazón que tanto ha amado a los hombres, y en cambio, de la mayor parte de los hombres recibo ingratitud, irreverencia y desprecio», fueron las palabras de Jesús a la santa, para dejarnos conocer, a través de ella, el dolor que siente por la indiferencia de la humanidad hacia su amor.

El Papa Benedicto XVI resaltó la importancia que tiene esta devoción, afirmando que al contemplar el Corazón del Señor, debemos recordar su costado traspasado, como un símbolo de la inagotable voluntad de salvación de Dios hacia los hombres. De esta manera, esta práctica no es una simple tradición, sino una forma de meditar, acoger y dar a conocer el amor divino, es decir, para fortalecer nuestra relación con Dios.

No podemos dejar de meditar en el carisma de nuestra Familia Religiosa, Fricydim Mater Fátima, el cual consiste en estar al servicio del triunfo del Inmaculado Corazón de María y, consecuentemente de la Divina Misericordia, preparando y disponiendo los corazones para el advenimiento de Cristo. ¿En qué se relaciona con la devoción al corazón de Jesús? En dos aspectos principalmente. En primer lugar en que Cristo tomó carne y sangre de María al haberse hecho hombre, de manera que sus corazones están unidos y laten al unísono y, Segundo lugar, en que la Divina Misericordia, acorde a las revelaciones de San Faustina, brota justamente de lo más profundo del corazón de Jesús, como podemos observar en el cuadro propio de esta devoción.

Los invitamos a conocer nuestro apostolado de Consagraciones y a seguirnos en nuestras redes sociales, de manera que puedan disponer sus corazones para corresponder al gran amor de Jesús, quien murió por nuestra salvación y quien ha decidido permanecer en la Eucaristía, que es su corazón latiendo de amor por nosotros, para guiarnos hacia la vida eterna.